Los géneros de no ficción (1)

La no ficción es el cajón de sastre de la literatura en el que casi cualquier texto podría tener cabida.  

¿Escribes sobre ti mismo? ¡Al cajón! ¿Sobre la ciudad dónde pasaste tu infancia? ¡Para dentro! ¿Sobre los castros celtas, la historia de tu familia, el control de las emociones negativas o cómo hacer la declaración de la renta? ¡También caben!

Incluso cuando la objetividad se queda en un segundo plano y lo que escribes está lleno de imágenes y de recursos estilísticos, sigue siendo no ficción…solo que la llamamos “no ficción creativa“.

Siempre que tu intención sea contar la verdad a tus lectores, estarás escribiendo no ficción. 

Como escritor de no ficción eres, en última instancia, un investigador y un cronista de la realidad tal y cómo la entiendes o la vives. Eso significa pasarla por el tamiz de tu personalidad, tus experiencias pero siempre manteniendo tu compromiso con la verdad. Tu mundo literario es este en el que vives. Y, sin embargo, la verdad no basta. 

Por mucho que los géneros de no ficción se revuelvan y se mezclen entre sí, existen unas convenciones que tienes que conocer y respetar porque no es lo mismo escribir un libro de historia que uno de viajes, ni tendrán el mismo destino tus memorias que un manual práctico sobre el cultivo de orquídeas. 

No ficción: respeta las reglas del juego
No ficción: conoce y aplica las reglas de cada género

A la hora de escribir, es imprescindible conocer las reglas del género que escojas porque van a determinar el estilo y el tono de tu libro y, en definitiva, estás decidiendo de antemano quién quieres que lo lea.

Si nos cuentas cómo viviste durante un año en Nueva York, trabajando de becario en Wall Street, ¿qué has escrito? ¿Un libro de viajes, unas memorias, un libro práctico para sobrevivir entre los tiburones financieros? ¿Y crees que los lectores de uno y otro serán los mismos? 

Aún más, el tipo de libro (el género, para ser precisos) que escojas va a determinar sus ventas porque también aquí hay modas y épocas que favorecen más unos que otros. Por ejemplo, aunque la biografía sobrevive, ahora se tiende más hacia la “biografía novelada” (¿esto es no ficción creativa o novela histórica biografiada?). 

Si esto de la no ficción te crea dudas, te voy a mostrar algunos de sus géneros más habituales y qué los caracteriza.

¿Empezamos por los libros de viajes y los de historia? 

No ficción: libros de viajes
Los libros de viajes te ofrecen mucho campo para iniciarte como escritor.

Los libros de viajes

Hablamos de las guías “turísticas”, los diarios de viajero, las memorias o las historias de viajes, tan generales o específicos como quieras. Puedes escribir una guía completa de Italia, ofrecer a los viajeros un diario para que recojan sus impresiones de Sevilla o relatar tus experiencias haciendo el Camino de Santiago. Incluso, dentro del género, caben especializaciones: escribir para senderistas, niños, apasionados de la gastronomía o fanáticos de las compras.

De todas las posibilidades, quizá las más populares sean las historias y las memorias de viajes, que no son  lo mismo. 

Si escribes una historia de viajes, te centrarás en contar experiencias y reflexiones, propias o de otros y suelen hablar de “estilo de vida” o de aventuras. Un buen ejemplo es el Diario de un nómada, de Miquel Silvestre. 

Sin embargo, las memorias son mucho más subjetivas y enfocadas en los sentimientos, las sensaciones o las relaciones del escritor con las gentes que va encontrando en su viaje. Este sería el caso del superventas Come, reza, ama, de Elizabeth Gilbert. 

Sin importar el subgénero que elijas, si quieres escribir sobre viajes, tendrás que llevar a cabo una investigación detallada  y tener en cuenta que, cuanto más específico sea tu libro de viajes, antes se quedará obsoleto. Basta que cierren un restaurante y tu guía gastronómica se queda desfasada. 

Hay mucho campo para que desarrolles una carrera como escritor de viajes, pero la competencia es dura, así que sólo puedo aconsejarte que aprendas bien las reglas específicas del género (sí, los libros de viajes se escriben de una manera un poco especial) y que busques un enfoque que te haga destacar. 

Si necesitas inspiración, te recomiendo que leas a Javier Reverte (porque es un maestro del género) y que eches un vistazo a las guías Lonely Planet (por sencillas y eficaces) o a los cuadernos y diarios de la bloguera Aniko Villalba (por su enfoque personal). 

Los libros de historia: un género tan atractivo y popular como exigente

Los libros de historia

Muchos escritores se sienten atraídos por el género histórico que, sin embargo, es de los más difíciles y exigentes. 

Escribir un libro de historia (por específico que sea) requiere una investigación profunda y que cuides cada detalle con mimo. Por eso las sucesivas revisiones del manuscrito son trabajosas: tendrás que comprobar la veracidad y exactitud de cada lugar, fecha, cita o documento que incluyas porque los errores, aquí, se pagan caros. 

Otra decisión importante que tendrás que tomar es a qué lectores irá destinado tu libro. Para que estas obras funcionen, tienes que adecuar el lenguaje, el estilo y el nivel de detalle a quien lo va a leer. Además, cuanto más amplio sea el periodo histórico que tratas, con más cuidado tendrás que elegir que hechos y que información incluyes porque todo no va a caber.

Salvo que te pongas a escribir una historia universal, estos libros abordan periodos extensos (la España del Siglo de Oro, la Inglaterra victoriana) u otros más concretos o centrados en un aspecto en especial: la guerra civil española, la evolución del concepto de belleza o el Londres de Charles Dickens (que también, con otra perspectiva y estilo, podría ser una guía de viajes. Ya ves que el cajón de sastre existe). 

Ten en cuenta que este género es antiquísimo: a la hora de elegir el periodo o hecho sobre el que escribirás recuerda que competirás con autores expertos y clásicos del género.

Por otro lado, si nadie ha escrito aún sobre tu tema pregúntate: “¿será porque no hay suficientes lectores interesados en él?”. Dado el nivel de implicación que requiere escribir un libro de historia, es esencial elegir un tema que sea, a la vez, atractivo y popular. 

Esto es especialmente cierto si quieres escribir la historia de tu familia

Por muy emocionante y bien documentada que te parezca, lo cierto es que estos libros no suelen encandilar al público en general y, desde luego, no a las editoriales, a menos que contenga algún hecho histórico o biográfico muy relevante (un bisabuelo liado con Mata-Hari o que escribas la historia de los inmigrantes asturianos porque toda tu familia lo fue). 

¿Significa eso que no tienes que escribir esta historia? ¡Ni mucho menos! Será toda una experiencia personal y de aprendizaje sobre las convenciones del género, así como un legado familiar. O quizá podrías novelarla, como ha hecho Clara Fuertes con Agua de Limón

Si el género te interesa, la “serie Historia universal Asimov” (en la que encontrarás joyas como la historia de la república romana), las inolvidables Historia de los griegos e Historia de los romanos de Indro Montanelli o los ligeros y entretenidos libros de Carlos Fisas te servirán de inspiración.

Ahora ya tienes algunas indicaciones básicas sobre cómo escribir no ficción y lo que requieren dos de sus géneros más populares. 

¿Ni los viajes ni la historia son lo tuyo? En el segundo capítulo hablaremos de biografías, manuales y libros de desarrollo personal.

Como ves, en no ficción hay posibilidades para todos los gustos y para todas las áreas de experiencia, así que si de verdad estás interesado en escribir y necesitas consejo y asesoría expertos para hacerlo bien, ¿por qué no me escribes y vemos cómo te puedo ayudar? 

Recuerda que los comentarios y mis redes sociales están abiertos a tus opiniones y que, si quieres, me encantará que compartas este artículo. 

Fotos: Capítulo 13, Pexels

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