Cómo ser escritor a tiempo parcial y vivir para contarlo

“Ya me gustaría a mí tener tiempo para escribir, pero me paso 10 horas fuera de casa. A ver, ¡dime de dónde quieres que lo saque!” ¿Te suena? A mí, muchísimo. 

Te encanta escribir, pero ¿puedes vivir de tus libros? Si eres como la inmensa mayoría de los escritores independientes, te apasiona escribir, pero la pasión no paga el alquiler ni la compra de la semana.

Hay que vivir y eso significa tener un trabajo zombie (alimenticio, vale) y pasarte 8 horas en otra parte (más las que te cuesta llegar hasta allí). Y, encima, los escritores tendemos a buscarnos trabajos de “teclado y pantalla”, con lo que sometemos a nuestras preciosas herramientas de trabajo (manos y ojos) a un sobresfuerzo importante. 

Total, que después de 8 o 10 horas fuera de casa, llegas agotado, te pican los ojos, te duelen las manos y lo único que quieres es una cerveza y apoltronarte en el sofá a ver la tele. ¿Quién puede culparte de no tener tiempo para escribir? 

Cómo ser escritor a tiempo parcial

Te entiendo perfectamente. Debo repetir la frase: “si no tuviera que pasar tanto tiempo en ese trabajo, podría…” unas veinte veces diarias (más, si estoy de bajón empresarial o creativo), así que vamos a ver qué se puede hacer para que pagues las facturas sin renunciar a tu amor por la escritura. 

Mi solución para sobrevivir a la escritura (y al emprendimiento) a tiempo parcial requiere aplicar estas cinco acciones

1. Deja de quejarte

Las orgías de quejas y reproches son muy liberadoras, pero no arreglan nada. Es más, consumes un montón de energía alimentando al monstruo (porque mientras estás echando pestes de tu situación, sigues en ella) y eso no es bueno para tu creatividad. Estás asustando a tu musa con tanto mal rollo. 

El paso 1 es reducir las quejas al mínimo posible: un par de tacos gordos y quizá fantasear cinco minutos con echar laxante en la fuente del agua. Y basta. 

Poco tiempo para escribir: planificar es esencial
La planificación es la mejor amiga del escritor con poco tiempo. No la dejes de lado

2. Planifica

¿Qué has hecho ya? ¿Qué te queda por terminar? ¿Qué hay que revisar o investigar? Cuando vas corto de tiempo tienes que tener clarísimas las etapas a cubrir y lo que te va a llevar cada una. 

Y este no es lugar para el optimismo. Nada de “si me pongo, diseño la portada del libro en 3 o 4 horas”, porque eso no va a pasar. No te hagas trampas al solitario con la complejidad de ciertas tareas (hola, revisión) ni con el tiempo que te va a costar completarlas. 

Dibuja una línea de tiempo y pégala donde la veas cada día y, así, cuando te sientes a escribir sabrás exactamente lo que tienes que hacer ese día.

El refrán: “El que mucho abarca, poco aprieta” lo idearon para los escritores a tiempo parcial, seguro. 

Cuando un escritor va corto de tiempo, tiene que tener muy claro lo que le queda por hacer y cuánto va a tardar en hacerlo.

3. Asume que vas a progresar poco

Esto es lo más difícil para mí (y culpo de ello a las redes sociales, te lo digo desde ya). 

Cuando trabajaba en mi cueva, quedando de vez en cuando con algún colega para comparar notas y tomarnos unas cañas, siempre estaba contenta con mi progreso. Trabajaba todos los días, tenía tiempo libre, avanzaba y, en general, me iba bien. 

Entonces llegaron las redes sociales con acceso a cotillear lo que hacían los demás, a un mundo de “postureo” donde nadie reconoce que le va mal y donde todo son éxitos, triunfos y “nena, tu vales mucho”. ¿Y yo? Pues yo, como antes, intentando cada día hacerlo un poco mejor, pero, ahora, dando pedales como una loca para no quedarme atrás en la carrera del éxito instantáneo. 

Si vas a escribir a tiempo parcial, tienes que asumir que vas a progresar a un ritmo más lento y que cotillear en Facebook quién dice que ha completado sin problemas el WNFIN (que es como el NaNoWriMO de los escritores de no ficción) sólo te dará disgustos. 

Tienes el tiempo que tienes y lo importante es aprovecharlo para avanzar. Si es un kilómetro, genial. Si es un metro, genial también. 

Araña tiempo para escribir
La maleta de tu musa justo antes de largarse con otro escritor que sí trabaja una hora al día

4. Araña un poco de tiempo

Como alguien me diga otra vez que el tiempo hay que crearlo, la lío. 

El día tiene 24 horas y ya tienes 20 ocupadas, porque tienes que trabajar, tienes que dormir y tienes que vivir un poco, así que la cuestión no es “alargarlo”, sino dedicar algo de ese tiempo a escribir

Y va a ser poco. ¿Una hora al día? Perfecto. Pero sé inflexible con esa hora y no permitas distracciones. Eso significa que no hay Internet, ni “échame una mano con la mudanza”, ni “veo 15 minutos de Netflix y me pongo a escribir”. 

Tú crees que no pasa nada por desviarte de vez en cuando, pero sí que pasa. Pasa que no creas el hábito y que, si no te encuentra trabajando, tu musa se va a fugar con algún otro que esté al teclado de  9 a 10 de la noche. 

¿Llegas reventado a casa por las tardes? Escribe por las mañanas, antes de ir a trabajar. Y esto me lleva al punto 5

Poco tiempo para escribir igual a menos copas con los amigos
Adiós afterwork. Hola 60 minutos diarios para escribir el libro que deseas

5. Escribir es renunciar

Aunque sólo escribas una hora al día, son 60 minutos que tendrás que sacar de otro lado. 

Si vas a escribir por las mañanas, o te quitas una hora de sueño (y no te lo aconsejo) o te vas a dormir una hora antes. 

O si vas a escribir por las noches,  a lo mejor tendrás que renunciar al afterwork, a mirar escaparates después del trabajo o a tu serie favorita.

Cuando escribes a tiempo parcial no lo puedes tener todo y alguna de tus actividades va a desaparecer o a pasar a un segundo plano. Si no estás dispuesto a renunciar a nada, no terminarás jamás ese libro. 

Siempre vas a ser o un mal padre, o un mal escritor o un mal empleado. Acostúmbrate a ser una de estas tres cosas. El truco está en no serlas todas al mismo tiempo.

¿Y cuándo podré dejar mi trabajo?

¡La pregunta del millón de euros y de las 6 semanas en el número uno de la lista de los más vendidos! 

Un libro que tiene éxito y se vende bien no te garantiza una carrera sólida como escritor, ni escribir a tiempo completo supone empezar a ganar mucho dinero. Tienes que ser realista

En el momento en que dejes tu trabajo zombie (está bien, alimenticio) vas a pasar a ser autónomo, con lo que eso significa (y si no lo sabes, te puedes enterar aquí), una transición que no es para todo el mundo. 

Te animo a que llegues a ser escritor a tiempo completo, pero calcula bien el dinero que necesitarás ganar cada año (incluyendo impuestos, vacaciones e imprevistos) y ten un plan para conseguirlo.

¿O tú te crees que James Patterson o Carlos R. Zafón han llegado a donde están improvisando? 

Se puede escribir a tiempo parcial y un pequeño cambio de mentalidad y estas cinco acciones te ayudarán a hacerlo con eficacia, sin estrés y, lo que es más importante, poniendo los cimientos para seguir en este oficio durante mucho tiempo. 

¿Has pensado en mandar el trabajo al cuerno y dedicarte a escribir a tiempo completo? ¿Lo has conseguido? ¿Qué te frena? 

A lo mejor tienes tus propias estrategias para combinar trabajo y escritura y no morir en el intento. ¿Me las cuentas en los comentarios? 

Ya sabes, si compartimos aprendemos todos, así que si sabes de alguien a quien este artículo le venga bien, se lo puedes recomendar. 

2 comentarios en “Cómo ser escritor a tiempo parcial y vivir para contarlo

  1. Querida María,
    A mí tu web me resulta acogedora y cálida, como tú.
    Yo he dejado de ser zombi hace un mes. Ahora estoy de reformas interiores y reorganizando armarios ideológicos y emocionales, jeje.
    La auto-exigencia es lo único que debemos sacar de la maleta para meter bien de perseverancia en ella y como dices, un plan.

    Gracias mil una vez más.

    • ¡Enhorabuena, Itziar!

      Dejar de ser zombie es un gran, gran paso y tú lo has hecho muy bien. Dos novelas publicadas y funcionando bien te dan la seguridad de que el camino que has emprendido es el correcto. Algún día te voy a “raptar” para una entrevista en profundidad porque tienes una trayectoria ejemplar en muchos sentidos y tu experiencia podría ayudar a otros que están deseando llegar a donde tú has llegado.

      Muchas gracias por animarme y estar allí. Eres estupenda y te admiro muchísimo.

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